Francesco Clemente. New York Muses X, 1995 (izquierda) y Alba, 2017 (derecha)
El recorrido comenzaría con una de las icónicas New York Muses de Francesco Clemente (Nápoles, 1952), serie que estuvo presente en su exposición de retratos en el Warhol Museum de Pittsburgh en 1997 y que ejemplifica su estilo transcultural. Dentro del conjunto de su obra, estos pasteles sobre papel suponen una transición entre los retratos masculinos de poetas o artistas plásticos de los años 80 y los posteriores retratos de la alta sociedad neoyorquina. Estos bustos de mujeres anónimas a escala monumental y mirada directa, encarnan una vitalidad mítica, como poderosas amazonas urbanas, cercanas y misteriosas al mismo tiempo. Del mismo artista se pueden ver dos grupos de obras dedicadas a su compañera y musa Alba, ideal de belleza y sofisticación también para otros creadores (desde Warhol, Basquiat y Schnabel a Katz y Mapplethorpe, entre otros). Clemente explora la sensualidad y el misticismo, lo corpóreo y lo espiritual, reflexionando sobre el deseo y una identidad multifacética, cambiante, desde un simbolismo de claras referencias orientales.
Alex Katz. Katherine and Elizabeth, 2012 (izquierda) y Ariel, 2011 (derecha)
De Alex Katz (Brooklyn, Nueva York, 1927) encontramos a algunas de sus modelos habituales: Katherine and Elizabeth, Ariel y, por supuesto, su esposa Ada, quien protagoniza sus obras más conocidas. En estas pinturas de gran formato, los rostros con expresiones serenas y distantes se recortan sobre fondos planos de colores vibrantes. En sus cuadros Katz trata de captar la apariencia inmediata, para lo que se centra en la pose, el gesto y el encuadre, y la belleza de lo que le rodea, con predilección por la elegancia de la mujer moderna. Además de sus familiares, también se ha servido de su círculo social y de personalidades del mundo de la cultura para indagar en las posibilidades de la figuración, huyendo de la introspección psicológica para desarrollar un lenguaje sintético de contornos definidos, más interesado por la superficie pictórica y la percepción visual bajo la influencia de los medios de comunicación.
Henry Taylor. Untitled (Javier Jr.), 2019 (izquierda) y Untitled (Gaella), 2019 (centro)
Alex Katz. Ada with White Hat and Sunglasses, 2007 (derecha)
Henry Taylor (Ventura, California, 1958) retrata una gran diversidad de sujetos con un estilo expresivo de colores intensos y contrastados, alejado de convencionalismos y de cualquier idealización, destacando su presencia como individuos, su dignidad, su vulnerabilidad, su humanidad. Taylor escoge personajes de su entorno cercano (familiares, amigos, personas de su comunidad o marginadas) y vinculados a la memoria colectiva (figuras históricas, referentes culturales) para mostrarles en situaciones cotidianas y a veces en nuevos contextos que les dotan de una dimensión política. En su relato, entrelaza lo personal y lo social, poniendo el foco en la identidad afroamericana, filtrando la tradición del retrato occidental a través del humor y la crítica para dar voz a lo históricamente invisibilizado.